Creación Literaria
Para mantener el día la biblioteca del
aula, la maestra cuenta con muchas opciones, como el préstamo o utilizar
algunos libros de la biblioteca de la escuela que más adelante se
devolverán. Pero también, una solución a la escasez de recursos, es
recurrir a la imaginación y la creatividad tanto de la maestra como de
los alumnos (con un libro viajero por ejemplo).
En el caso de la
creación de textos por parte de la maestra, se debe tener en cuenta la
edad de los oyentes, los gustos y su momento del desarrollo
(características que describí en el bloque uno, con el ejemplo de
“Amelia quiere un perro”.
A la hora de crear textos, se pueden
hacer de tres tipos, creación en prosa, en verso o dramática. A
continuación pondré tres ejemplos de estos géneros que he creado yo
misma.
Prosa:
Para realizar la creación de este
texto utilicé la estrategia del Binomio fantástico, que consiste en
crear una historia a partir de dos palabras que no tengan una relación
aparente. La palabras que escogí fueron sueño y chocolate, y salió la
siguiente historia:
“La Ciudad con el mejor chocolate del mundo”
Había
una vez, una niña llamada Sara. Sara tenía mucha imaginación. Un día,
después de que su mamá le leyera un cuento, Sara empezó a soñar con una
ciudad muy lejana.
Esa ciudad estaba escondida del resto del
mundo, rodeada de árboles muy altos y una gran muralla. Pero esa ciudad
estaba oculta por una razón.
Allí se hacía el chocolate más rico del mundo, del que solo podían come las personas que vivían allí.
Sara,
ya que estaba allí fue corriendo a una tienda a comprar un poco de
chocolate para probarlo. ¡No podía dejar para esa gran oportunidad!
El
pedir el chocolate en la tienda, metió las manos en los bolsillos, con
la esperanza de tener algo de dinero y para su sorpresa ¡lo tenía!
Pagó el chocolate y fue a un parque a sentarse en un banco a comérselo tranquilamente.
El
chocolate estaba a punto de entrar en la boca cuando de repente… Sara
se despertó de su sueño y se quedó con las ganas de probarlo.
-Espero que esta noche cuando me duerma pueda volver a la ciudad del mejor chocolate del mundo y lo pueda probar. Dijo Sara.
Este
cuento, podría estar destinado a niños de entre 3 y 5 años de edad, ya
que es breve, tiene un final inesperado y podría continuar con otro
cuento. Trata un tema que les gusta a los niños, el chocolate o los
dulces, y hace que despierte su interés.
Verso:
Para
la creación de este otro texto utilicé la estrategia de la letanía, que
consiste en pensar un tema, en este caso una casa, y componed varios
versos con una frase corta. Cada verso acaba con un punto y recoge una
idea completa.
Mi casa tiene
Ojos en vez de ventanas.
Boca en vez de puerta.
Pelo en vez de tejado.
Coleta en vez e chimenea.
Orejas en vez de terrazas.
Mi casa tiene cara.
Teatro:
Al
crear textos dramáticos hay que tener en cuenta (al igual que en los
textos anteriores), la edad de los alumnos, para elegir el tema, pero
también para saber que diálogos incluir en la obra (más largos o más
cortos). También hay que tener en cuenta la cantidad de niños que hay en
el aula, para que todos puedan tener un papel (a los niños les encanta
ser el protagonista de las actividades). Si nos resulta complicado
incluir a todos los alumnos se puede hacer un historia dividida en
varias partes, para que todos participen y ésta se pueda representar
varios días, de tal manera que los alumnos puedan ser tanto actores como
espectadores.
Esto mismo he hecho yo, un parte de una obra, en
la que aparecen cinco personajes, por las frases y el vocabulario pienso
que es adecuada para que la representen niños de 3 a 5 años de
edad.
Lucía: es la protagonista, una niña despistada.
Mario: el hermano de Lucía, siempre intenta hacerla rabiar.
María: la madre de Lucía y Mario.
Juan: el padre de Lucía y Mario.
Andrés: primo de Lucía y Mario, que se queda el fin de semana a dormir en la casa de sus primos.
María: Chicos como ha venido Andrés hemos pensado papá y yo que vamos a ir al parque.
Lucía, Mario y Andrés: ¡¡¡¡¡Bien!!!!!
Juan: Pero como está lloviendo tenéis que poneros las botas de agua.
Lucía: Voy a buscarlas ahora mismo. Qué raro no las encuentro, seguro que las han escondido Mario y Andrés.
Chicos donde están mis botas no las encuentro.
Andrés: Nosotros no las hemos cogido.
Mario: Si, esta vez no hemos sido nosotros, pregunta a papá.
Lucía: Papá no encuentro mis botas de agua y los chicos dicen que ellos no las han cogido, ¿tú las has visto?
Juan: No Lucía, yo no he cogido las botas, pregunta a mamá.
Lucía: Mamá no encuentro las botas y si no las encuentro no puedo ir al parque, ¿sabes dónde están?
María: ¿has mirado debajo de la cama? Siempre las metes ahí.
Lucía: ¡Pues claro! Siempre están ahí.
¡Ya las he encontrado! ya podemos ir al parque.
Para
terminar esta actividad, teníamos que realizar un libro con el texto en
prosa o el texto en verso que hemos creado. Yo por mi parte decidí
crear el libro con el texto en verso.
Para la realización de este
libro, tenía claro que quería utilizar el texto en verso, ya que con
solo leerlo se me venía a la cabeza imágenes, y con esas imágenes decidí
ilustrarlo.
Para ello he utilizado dos cartulinas de colores,
con las que he realizado las páginas, rotuladores de colores (no tóxicos
para que no haya ningún problema en el caso de que los niños lo chupen o
se lo lleven a la boca), y dos anillas para unir las páginas.
Yo
no lo he plastificado, pero para una mayor duración, y que los niños lo
puedan utilizar sin romperlo tan fácilmente, sería conveniente
plastificar las hojas.
El resultado ha sido este:
Debido,
al contenido del texto (versos cortos con vocabulario sencillo), el
tamaño del libro (pequeño lo que hace que sea fácil de manejar por los
niños), las ilustraciones (que acompañan al texto y guían la lectura),
diría que este libro es adecuado para niños de de dos, tres o cuatro
años de edad.
Esta actividad, me ha ayudado bastante,
porque tenía un miedo horrible a escribir, a crear textos de cualquier
tipo. Me he soltado bastante, pero tengo que admitir que el miedo del
todo no se ha ido. Una técnica que como futura maestra me va a ayudar
para poder crear mi propia biblioteca de aula, ya que suelen estar un
poco descuidadas en los centros.
(Consultados apuntes del LUVIT)